El sponsor como comunicador: un rol clave en la gestión del cambio
El sponsor como comunicador: un rol clave en la gestión del cambio
Por Juana Rincón, senior de People & Change
En los proyectos de transformación organizacional suele ponerse el foco en la solución a implementar: un nuevo sistema, un rediseño de procesos o un cambio en la forma de trabajar. Sin embargo, en la práctica, muchos proyectos técnicamente sólidos no alcanzan los resultados esperados.
En estos casos, el problema rara vez está en la solución en sí, sino en cómo se lidera y se comunica el cambio. Uno de los factores más determinantes es el rol del sponsor.
El sponsor es más que un validador
En la mayoría de las organizaciones, el sponsor es quien impulsa el proyecto desde la estructura formal: aprueba el presupuesto, define prioridades y participa de las decisiones clave.
Desde la gestión del cambio, su rol excede ampliamente estas responsabilidades. Es quien otorga sentido al cambio, lo vincula con la estrategia del negocio y legitima el esfuerzo que se le pide a la organización. Cuando esta dimensión no se ejerce de manera activa, el proyecto pierde dirección y fuerza.
El vacío comunicacional y sus efectos
Cuando el sponsor no participa de la comunicación del proyecto de forma activa y consistente, el mensaje del cambio se diluye. En ese vacío, surgen interpretaciones informales que incrementan la incertidumbre y debilitan la credibilidad del proyecto.
Preguntas como “¿por qué se está haciendo este cambio?”, “¿qué tan prioritario es?” o “¿cómo impacta en mi rol?” quedan sin una respuesta clara, y el proyecto comienza a percibirse como una iniciativa aislada, desconectada de los objetivos del negocio.
Comunicar el cambio no es una tarea delegable
Si bien los equipos de proyecto, RRHH o comunicación cumplen un rol fundamental en el diseño y ejecución del plan comunicacional, hay mensajes que solo el sponsor puede transmitir con legitimidad.
La comunicación del sponsor no se limita a informar avances, implica reforzar el propósito del cambio, alinear el discurso y decisiones, estar presente en momentos críticos y dar señales claras de prioridad frente a otras iniciativas.
Cuando estos mensajes no provienen del liderazgo, pierden impacto, aun cuando están bien formulados.
Impacto en la adopción y en los resultados
La experiencia en proyectos muestra que el nivel de involucramiento comunicacional del sponsor tiene un impacto directo en la adopción de las nuevas formas de trabajo. Un sponsor visible y coherente reduce resistencias, facilita la comprensión del cambio y fortalece el compromiso de los líderes intermedios.
Por el contrario, su ausencia suele traducirse en baja adhesión, desalineación y mayores riesgos en la implementación.
Una responsabilidad clave para liderar el cambio
Asumir el rol del sponsor como comunicador no implica una sobrecarga operativa, sino una decisión consciente de liderazgo. Se trata de liderar el relato del cambio, sostenerlo en el tiempo y respaldarlo con hechos.
En contextos de transformación permanente, donde las organizaciones enfrentan múltiples iniciativas simultáneas, esta responsabilidad se vuelve crítica para asegurar que los proyectos no solo se implementen, sino que generen el impacto esperado.

En los proyectos de transformación organizacional suele ponerse el foco en la solución a implementar: un nuevo sistema, un rediseño de procesos o un cambio en la forma de trabajar. Sin embargo, en la práctica, muchos proyectos técnicamente sólidos no alcanzan los resultados esperados.
En estos casos, el problema rara vez está en la solución en sí, sino en cómo se lidera y se comunica el cambio. Uno de los factores más determinantes es el rol del sponsor.
El sponsor es más que un validador
En la mayoría de las organizaciones, el sponsor es quien impulsa el proyecto desde la estructura formal: aprueba el presupuesto, define prioridades y participa de las decisiones clave.
Desde la gestión del cambio, su rol excede ampliamente estas responsabilidades. Es quien otorga sentido al cambio, lo vincula con la estrategia del negocio y legitima el esfuerzo que se le pide a la organización. Cuando esta dimensión no se ejerce de manera activa, el proyecto pierde dirección y fuerza.
El vacío comunicacional y sus efectos
Cuando el sponsor no participa de la comunicación del proyecto de forma activa y consistente, el mensaje del cambio se diluye. En ese vacío, surgen interpretaciones informales que incrementan la incertidumbre y debilitan la credibilidad del proyecto.
Preguntas como “¿por qué se está haciendo este cambio?”, “¿qué tan prioritario es?” o “¿cómo impacta en mi rol?” quedan sin una respuesta clara, y el proyecto comienza a percibirse como una iniciativa aislada, desconectada de los objetivos del negocio.
Comunicar el cambio no es una tarea delegable
Si bien los equipos de proyecto, RRHH o comunicación cumplen un rol fundamental en el diseño y ejecución del plan comunicacional, hay mensajes que solo el sponsor puede transmitir con legitimidad.
La comunicación del sponsor no se limita a informar avances, implica reforzar el propósito del cambio, alinear el discurso y decisiones, estar presente en momentos críticos y dar señales claras de prioridad frente a otras iniciativas.
Cuando estos mensajes no provienen del liderazgo, pierden impacto, aun cuando están bien formulados.
Impacto en la adopción y en los resultados
La experiencia en proyectos muestra que el nivel de involucramiento comunicacional del sponsor tiene un impacto directo en la adopción de las nuevas formas de trabajo. Un sponsor visible y coherente reduce resistencias, facilita la comprensión del cambio y fortalece el compromiso de los líderes intermedios.
Por el contrario, su ausencia suele traducirse en baja adhesión, desalineación y mayores riesgos en la implementación.
Una responsabilidad clave para liderar el cambio
Asumir el rol del sponsor como comunicador no implica una sobrecarga operativa, sino una decisión consciente de liderazgo. Se trata de liderar el relato del cambio, sostenerlo en el tiempo y respaldarlo con hechos.
En contextos de transformación permanente, donde las organizaciones enfrentan múltiples iniciativas simultáneas, esta responsabilidad se vuelve crítica para asegurar que los proyectos no solo se implementen, sino que generen el impacto esperado.


