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Ley de Desregulación: qué cambios establece el proyecto y por qué es clave para las compañías

El Poder Ejecutivo presentó el anteproyecto de Ley de Desregulación, que podría llegar de forma efectiva al Congreso una vez finalizado el receso legislativo invernal durante agosto. Esta iniciativa busca redefinir el marco regulatorio aplicable en diferentes industrias y actividades económicas.

En líneas generales establece la eliminación de barreras de entrada, la simplificación de requisitos regulatorios, la incorporación de herramientas digitales y una mayor apertura a la competencia.

Además, introduce reformas directas en el Código Civil y Comercial de la Nación y otras leyes determinantes en la economía nacional. Entre sus principales aspectos se destacan la desmonopolización profesional y comercial, que desarticula los esquemas de colegiación y los aranceles mínimos a entidades profesionales o gremios. 

Se establece también la apertura del mercado de salud y fármacos con la autorización de comercialización de medicamentos de venta libre en establecimientos no farmacéuticos y plataformas con venta digital.

Por su parte, con la desregulación de contratos agrarios se proyecta la derogación de la Ley 13.246 de Arrendamientos Rurales que brinda mayor libertad a las partes para pactar plazos, moneda, modos de pago y cesiones, además de eliminar algunas contribuciones obligatorias a entes corporativos.

En tanto, se establece también la habilitación de buques de bandera extranjeros a realizar transporte de cabotaje nacional. También se creará el Registro Federal de Garantías que extiende la prenda a activos virtuales, derechos de propiedad intelectual, software y flujos de caja futuros, con mecanismos de ejecución y secuestro tecnológico.
 

Alcance y relevancia del anteproyecto


Al no estar anclado a una industria específica, el anteproyecto representa un cambio sustancial en la estructura de costos y el funcionamiento del mercado argentino.

En este sentido estipula la quita de aranceles mínimos, corporativos y el control de precios, lo que apunta a reducir comisiones en corretaje e intermediación financiera.

Cabe destacar que el anteproyecto permite también constituir garantías prendarias sobre intangibles, lo que abre el camino hacia un mayor financiamiento bancario y a un mercado más grande para empresas de tecnología, startups y PyMEs.

A través de la quita de obligatoriedad de aportes a entes de promoción y monopolios de matriculación, se busca aliviar a su vez cargas tributarias indirectas a productores, comerciantes y consumidores finales.

En otros aspectos, la normativa busca sustituir el modelo de controles previos (autorizaciones previas, matrículas, licencias) hacia uno más vinculado a la responsabilidad posterior incentivando la innovación tecnológica, el comercio, la eficiencia operativa y la libre competencia.

Siguiendo su lógica integral, el Anteproyecto de Ley de Desregulación busca transformar las reglas de funcionamiento de múltiples mercados, a través de un nuevo equilibrio con foco en tratar de mejorar la competencia, eficiencia e innovación dentro de las compañías.