Algunas claves sobre el potencial acuerdo UE-Mercosur
Algunas claves sobre el potencial acuerdo UE-Mercosur
El acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea ha tenido una fuerte repercusión en ambos continentes. Además de las críticas recibidas, enfocadas especialmente en algunos sectores y países, este proyecto ha llevado a la aparición de nuevas oportunidades en el ámbito comercial, de desarrollo productivo y estrategias de negocio.
Si bien el documento ya fue aprobado por ambos organismos, todavía resta su ratificación en los congresos nacionales de los países sudamericanos. Además, el Parlamento Europeo ha solicitado recientemente una opinión consultiva al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su ratificación.
Si bien no hay plazos establecidos establecidos definidos, el procedimiento realizado por el TJUE está estimado entre 18 y 24 meses. Además, los números ajustados conseguidos hasta el momento pueden complejizar su aprobación definitiva.
Más allá de cuándo se ratifique el documento de forma definitiva, su estructura está compuesta por tres pilares principales: el político, enfocado en el diálogo, la democracia y las políticas de derechos humanos; la cooperación en el plano socioeconómico; y el comercial, con normas de intercambio, regulaciones y reducción de aranceles.
En líneas generales plantea la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, además de un acceso preferencial a nivel agro con un 99% de los productos beneficiados. Otras industrias que pueden verse beneficiadas son las de economía del conocimiento, servicios profesionales, industria manufacturera y el sector automotriz el en lado europeo.
Si bien los posibles resultados dependen de la situación estructural de cada uno de los países que ha aprobado el proyecto, se espera que el PBI de ambas regiones aumente producto del acuerdo en el largo plazo.

En el caso sudamericano, el acuerdo implica grandes mejoras para los productos agroindustriales, con numerosos productos beneficiados de la baja de tasas y acceso preferencial para sectores que habían quedado fuera del Sistema Generalizado de Preferencias europeo.
Precisamente, este sector ha sido uno de los que ha generado mayor controversia en Europa, con fuertes quejas por parte de los productores agrícolas de distintos países de la UE.
De igual forma, la importación de productos manufacturados y automóviles implica una necesidad de replantear su posición para competir frente a las ventajas comparativas europeas en el área.
Impacto sectorial y beneficios para pymes
Más allá de las industrias mencionadas anteriormente, los sectores químicos, farmacéuticos y de servicios presentan nuevas oportunidades. En tanto, del lado sudamericano, los biocombustibles pueden ver aumentados sus números de exportación.
La eliminación de aranceles también depende de cada sector particular. Por ejemplo, las exportaciones agroindustriales tendrán una eliminación progresiva de estas tasas de 4 a 10 años.
A partir de la simplificación de reglas y procedimientos, las pequeñas y medianas pueden ver beneficiados sus tratos comerciales, sobre todo en lo que respecta a acceso de insumos de forma más barata, lo que deriva en mayores oportunidades y competitividad.
En sentido estricto, el acuerdo establece un capítulo específico para pymes, contemplando mejoras en la integración, mayores capacidades técnicas, acceso a la información y participación en compras públicas europeas de manera transparente.

El sector pesquero es otro de los que puede verse beneficiado por el acuerdo, potenciando el acceso a productos que poseen demanda sostenida en Europa y aquellos que poseen valor agregado en su procesado.
En la actualidad aproximadamente un 9% de las exportaciones de Argentina están dirigidas al mercado europeo, de las cuales casi un 85% responden a productos agroindustriales.
En términos importadores, la reducción de aranceles sobre insumos industriales lleva a que las organizaciones del área de Mercosur puedan integrarse mejor en cadenas globales, con acceso a componentes provenientes de Europa y costos de producción más bajos.
Si bien el documento ya fue aprobado por ambos organismos, todavía resta su ratificación en los congresos nacionales de los países sudamericanos. Además, el Parlamento Europeo ha solicitado recientemente una opinión consultiva al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para su ratificación.
Si bien no hay plazos establecidos establecidos definidos, el procedimiento realizado por el TJUE está estimado entre 18 y 24 meses. Además, los números ajustados conseguidos hasta el momento pueden complejizar su aprobación definitiva.
Más allá de cuándo se ratifique el documento de forma definitiva, su estructura está compuesta por tres pilares principales: el político, enfocado en el diálogo, la democracia y las políticas de derechos humanos; la cooperación en el plano socioeconómico; y el comercial, con normas de intercambio, regulaciones y reducción de aranceles.
En líneas generales plantea la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones del Mercosur, además de un acceso preferencial a nivel agro con un 99% de los productos beneficiados. Otras industrias que pueden verse beneficiadas son las de economía del conocimiento, servicios profesionales, industria manufacturera y el sector automotriz el en lado europeo.
Si bien los posibles resultados dependen de la situación estructural de cada uno de los países que ha aprobado el proyecto, se espera que el PBI de ambas regiones aumente producto del acuerdo en el largo plazo.

En el caso sudamericano, el acuerdo implica grandes mejoras para los productos agroindustriales, con numerosos productos beneficiados de la baja de tasas y acceso preferencial para sectores que habían quedado fuera del Sistema Generalizado de Preferencias europeo.
Precisamente, este sector ha sido uno de los que ha generado mayor controversia en Europa, con fuertes quejas por parte de los productores agrícolas de distintos países de la UE.
De igual forma, la importación de productos manufacturados y automóviles implica una necesidad de replantear su posición para competir frente a las ventajas comparativas europeas en el área.
Impacto sectorial y beneficios para pymes
Más allá de las industrias mencionadas anteriormente, los sectores químicos, farmacéuticos y de servicios presentan nuevas oportunidades. En tanto, del lado sudamericano, los biocombustibles pueden ver aumentados sus números de exportación.
La eliminación de aranceles también depende de cada sector particular. Por ejemplo, las exportaciones agroindustriales tendrán una eliminación progresiva de estas tasas de 4 a 10 años.
A partir de la simplificación de reglas y procedimientos, las pequeñas y medianas pueden ver beneficiados sus tratos comerciales, sobre todo en lo que respecta a acceso de insumos de forma más barata, lo que deriva en mayores oportunidades y competitividad.
En sentido estricto, el acuerdo establece un capítulo específico para pymes, contemplando mejoras en la integración, mayores capacidades técnicas, acceso a la información y participación en compras públicas europeas de manera transparente.

El sector pesquero es otro de los que puede verse beneficiado por el acuerdo, potenciando el acceso a productos que poseen demanda sostenida en Europa y aquellos que poseen valor agregado en su procesado.
En la actualidad aproximadamente un 9% de las exportaciones de Argentina están dirigidas al mercado europeo, de las cuales casi un 85% responden a productos agroindustriales.
En términos importadores, la reducción de aranceles sobre insumos industriales lleva a que las organizaciones del área de Mercosur puedan integrarse mejor en cadenas globales, con acceso a componentes provenientes de Europa y costos de producción más bajos.

