Unión Europea

¿Cuáles son las ventajas que trae para las empresas el Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea?

El Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea entró en vigor de forma provisional el 1 de mayo de 2026, tras su firma en Asunción.

Este acuerdo representa en gran medida la apertura a un amplio mercado de negocios con numerosas ventajas para los países que integran el organismo sudamericano, entre ellos Argentina.

En líneas generales se pueden destacar el acceso a un mercado de 400 millones de consumidores, con la posibilidad de exportar con reducción de aranceles y beneficios en diferentes sectores como la agroindustria y los alimentos procesados.

Por otra parte, favorece la llegada de nuevas inversiones europeas a la región, con una marcada mejora en el clima de negocios y previsibilidad jurídica, además de alcanzar diversos incentivos en las cadenas globales de valor.

La baja en aranceles en productos importados como maquinaria, insumos o tecnología, la mejora en la competitividad de la industria local y la posibilidad de incorporar bienes más baratos repercute en una reducción de costos para empresas y consumidores.

En tanto, el acuerdo brinda a su vez un posible acceso a tecnología europea más avanzada, mejorando de esta forma los estándares productivos y de calidad para las organizaciones. A su vez es posible puede afirmar que este tratado potencia en líneas generales la inserción del Mercosur en el comercio global y reduce la dependencia de mercados limitados o regionales.

Si bien este tipo de acuerdos internacionales, que generan la apertura a nuevos mercados, son siempre favorables para el desarrollo económico, también se pueden advertir algunas desventajas para algunos sectores industriales que pueden verse afectados por la competencia europea (más eficiente y tecnológica). 

Entre otras posibles desventajas se pueden destacar la posibilidad de que los países del organismo sudamericano queden más activos en la exportación de materias primas por sobre la industrialización, la existencia de límites al desarrollo tecnológico propio, la exigencia de cumplir con límites ambientales y regulatorios muy altos para lo que hoy es el MERCOSUR y la posible pérdida de empleos en sectores que no son competitivos.

En este escenario, es fundamental que tanto las inversiones que llegan a Argentina como las exportaciones estén enmarcadas en un entorno contractual seguro que permita a todas las partes intervinientes respetar derechos y obligaciones en un largo tiempo, sin importar los cambios económicos y políticos de los diferentes países.

En tal sentido, un asesoramiento legal societario, laboral, tributario, cambiario y aduanero desde el inicio es primordial para dar seguridad jurídica a las relaciones para ampliar las ventajas de estos Acuerdos Internacionales y disminuir -al máximo posible- los desafíos y las desventajas del acuerdo.