This site uses cookies to provide you with a more responsive and personalised service. By using this site you agree to our use of cookies. Please read our PRIVACY POLICY for more information on the cookies we use and how to delete or block them.

Consideraciones para un Enfoque de Procesos Transversal Exitoso

Flavio San Martín |

20 mayo 2021

¿Cómo lograr un enfoque transversal en la gestión por procesos? Flavio San Martín, Socio de BDO en Perú y Goldenbelt, lo explica de forma práctica.

En algunos otros artículos y en diversas publicaciones se hace énfasis en que el enfoque de los procesos debe ser transversal o “End to End” (de punta a punta) y debe ser visto como una serie de actividades o “eslabones” que unidos unos con otros logran los objetivos de la Compañía y no sólo de un área y menos de una posición, a lo que tradicionalmente se le denomina enfoque funcional.

Si bien el enfoque transversal es muy importante, este es una parte de la Gestión por Procesos y no “El Círculo Completo”. Este “Círculo” es lo que la hace realmente exitosa y promueve un debido control y sobre todo la mejora continua e integrada de una organización.

Para un mejor entendimiento, tomaremos como base el Modelo de Deming, en el marco de la Gestión por Procesos. Esto nos dará una visión consistente e integral de todas las consideraciones que se debe tener en la Gestión por Procesos Transversal de una empresa asociada al ciclo de mejora continua de la misma.

 

Como vemos en la gráfica, en enfoque transversal para funcionar y fluir correctamente, debe partir de un diseño de procesos transversal pero completo a la vez (“PLAN”), que funcione de acuerdo a las directivas de la empresa, con información que permita entenderlo con profundidad, gestionarlo, medirlo y controlarlo.

Luego, seguir con una ejecución participativa de la organización (“DO”) con un gobierno y difusión adecuadas, orientado a objetivos e indicadores claros con mediciones y resultados recurrentes para el monitoreo propio del cumplimiento de las operaciones cotidianas de la operación.

Seguidamente, viene el control (“CHECK”), fundamental para el inicio de la retroalimentación del negocio en un mercado cada vez más dinámico, exigente y con normas y regulaciones cada vez más estrictas. Control con un “espíritu” moderno de asegurar, prevenir y advertir sobre la base una evaluación de cumplimiento de objetivos, niveles de servicio y sobre todo de riesgos en forma oportuna y, por qué no, predictiva para la toma de decisiones.

Finalmente, (“ACT”) actuar de la mano del control de procesos y bajo una cultura empresarial descentralizada y de mejora continua, que con un enfoque y un modelo de gobierno participativo se implementen las mejoras y mantenga el “Circulo Virtuoso Completo de la Gestión por Procesos” que dinamiza la mejora continua, evolución y transformación de los negocios.

Y tú, ¿estás dando la vuelta al círculo completo?

Click para acceder a la nota original