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  • M&A: SECTORES DINÁMICOS Y PERSPECTIVAS 2020

M&A: SECTORES DINÁMICOS Y PERSPECTIVAS 2020

Fernando Garabato , Socio de Finanzas Corporativas |

07 enero 2020

Si bien es cierto que en todo proceso de cambio de gobierno potencialmente se produce un detenimiento en la demanda de algunos servicios vinculados a la actividad de fusiones y adquisiciones -más aún cuando el cambio de gobierno viene acompañado de un cambio de signo político-, la realidad es que la misma se viene moviendo un poco más de lo que, a priori, se podía esperar. En este contexto, realizamos un breve pantallazo general por los sectores con mayor dinamismo para finalizar con algunas recomendaciones de cara a un escenario probable en 2020.

Lo que observamos que ocurre en el mercado argentino de fusiones y adquisiciones, en la actualidad, es que se mantiene el interés en aquellos productos o compañías que se encuentran dentro de un sector más dinámico de lo normal, o que tienen una ventaja competitiva en el país. Un ejemplo de esto son las empresas vinculadas a energía, o el caso de Vaca Muerta, donde todavía se ve que las potencialidades son aún mayores que las transitorias dificultades económicas a resolver. Este tipo de empresas, vinculadas a esos sectores, continúan siendo de interés para inversores de fondos institucionales, de private equity y de otros fondos que tienen una mirada transnacional.

Por otro lado, nos encontramos con la dinámica propia de estos escenarios. En este sentido, observamos que hay empresas que ya tienen tomada la decisión de irse y esto se traduce, para otras, en una oportunidad para ampliar el market share, gama de productos y aumentar los volúmenes de sus operaciones. Aquí podemos destacar al sector de consumo masivo, donde encontramos algunos jugadores del exterior que están dispuestos a entrar; al sector productivo, donde encontramos empresas locales tomando empresas internacionales; y, por último, al sector de laboratorios medicinales que, a pesar de la crisis, tiene una demanda que es menos susceptible a la volatilidad de los mercados. De más está decir que lo que son transacciones vinculadas a fondos de inversión, continúan generando cierto grado de interés.

Desde ya, no todos los sectores sortean la crisis con las mismas capacidades. La situación del sector automotriz, más precisamente de los autopartistas donde, por ejemplo, no se tiene claro cuál va a ser la demanda de productos, es un poco más compleja. Mientras tanto, en el sector tecnológico, continúa activo, aunque con un pequeño stand by vinculado a la escasez de dinero y disminución del consumo, el tema de las Fintech, no obstante, se prevé que bajando los niveles de mora estructurales del mercado y aumentando el nivel de financiamiento, las transacciones vinculadas a estas empresas reaparecerán bajo las modalidades de préstamos (fondeos) e involucramiento de nuevos jugadores mediante toma de equity.

De cara al 2020, vemos un año donde la dinámica de las empresas, en cuanto a sus operaciones y resultados, va a sufrir algunas transformaciones. En estas transformaciones habrá ganadores y perdedores: empresas que se podrán adaptar a la nueva macro, a las nuevas características que va a tener la economía, y otras que deberán realizar algún tipo de ajuste. Ajustes que, en algunos casos, podrán ser tolerados con recursos propios y, en otros casos, significarán algún tipo de desprendimiento -total o parcial- de lo que es el control de la compañía. Es, sobre todo en este grupo de empresas, donde vemos mayores oportunidades: atadas a reestructuraciones y a algún cambio de dinámica. Fundamentalmente empresas que estuvieron muy endeudadas y ese peso de la deuda les resulta complicado; o empresas donde el impacto en el nivel de actividad fue muy importante, la curva de recuperación es un poco más lenta y esa lentitud no es acorde con las obligaciones que tiene que cumplir. Vemos un sector amigable para las transacciones, pero orientado a empresas que tengan que replantearse la posibilidad de poder asociarse con alguien para afrontar los ajustes o los nuevos escenarios que se van a configurar.

Para concluir, y frente a este escenario de aguas turbulentas, algunas consideraciones para tener en cuenta:

  1. La capacidad de la compañía para generar valor: la foto que hoy estamos tomando para entrar en una transacción no reflejaría la película. Esto implica revisar la capacidad que tiene la empresa para generar resultados positivos a futuro.
  2. El nivel de competitividad que va a tener la empresa en la que vamos a entrar: la innovación y la tecnología hacen que algunas empresas trabajen sobre una base  procesos ineficientes que ya han quedado obsoletos y esto hace que no tengan resuelto su futuro. Se hace necesario repasar las fortalezas que tiene la operación en relación con los tiempos actuales y los tiempos futuros.
  3. Las contingencias que se fueron generando en estos períodos: cuando pasamos por épocas de stress financiero, es muy común que algunas obligaciones no se cumplan en tiempo y forma. En esta época de aguas turbulentas, hay que tener mucho cuidado en ver qué contingencias arrastra la compañía y asegurarlas en el marco tanto del precio que se está pagando, como del de la transacción que se está llevando a cabo. El Due Dilligence económico, fiscal y previsional, no es un tema menor en estos momentos.

La capacidad de generar resultados, una estructura productiva adecuada a los tiempos y el manejo de contingencias, son tres signos a tener en cuenta para afrontar, de una manera óptima, una potencial transacción en el 2020.

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