• POR QUÉ EL REVALÚO PUEDE VOLVERSE UNA EXCELENTE OPORTUNIDAD DE INVERSIÓN

POR QUÉ EL REVALÚO PUEDE VOLVERSE UNA EXCELENTE OPORTUNIDAD DE INVERSIÓN

Leronardo Lazbal, Gerente, Finanzas Corporativas |

17 julio 2019

El Revalúo Impositivo incorporado en Ley 27430 de la reforma fiscal, suministra a las empresas una herramienta que, a partir de las primeras experiencias observadas, se presenta como una gran oportunidad de inversión.

El Revalúo tiene como objetivo subsanar una problemática histórica para las empresas surgida del contexto inflacionario de los últimos años, al permitir la normalización de los valores patrimoniales mediante procedimientos claramente establecidos según la naturaleza del activo considerado.

Al hacer ejercicio de la opción del revalúo, queda habilitada la posibilidad de amortizar los bienes en base a los valores revaluados, ajustarlos hacia adelante por inflación, y eventualmente reducir los plazos de vida útil remanente de los edificios hasta en un 50%. Esto permite generar un ahorro en el impuesto a las ganancias futuro como consecuencia del incremento de los montos por amortización, frente al escenario que se presenta sin la realización del revalúo.

Existen dos métodos para revaluar los activos: uno basado en el denominado por la Ley Factor de Revalúo, multiplicador que establece la ley según el año de origen del bien; y otro sustentado en el dictamen de un Valuador Independiente.

Quienes optan por la revaluación, deben abonar un impuesto especial que se aplica sobre el importe de revalúo: el cual surge como diferencia entre el valor revaluado y el valor impositivo previo al revalúo, con alícuotas que van desde el 5% al 15% según el tipo de bien.

En un primer momento, hubo cierta incertidumbre por parte de las empresas respecto al beneficio de pagar hoy el impuesto especial para eventualmente recuperarlo a futuro. No obstante, la experiencia de las compañías que ya han ejercido la opción del revalúo impositivo ha sido altamente positiva, tanto en el plazo de recupero como en la tasa interna de retorno del pago asociado, optimizándose en el caso de utilización del valuador independiente ya que este método permite llevar los valores de los activos a su más fiel expresión.

En las expectativas iniciales, el plazo para recuperar la erogación del impuesto, en ningún caso se situaba por debajo de los cinco años, sin embargo, la práctica ha permitido observar que dicho horizonte ha disminuido a dos años o menos.

Además de la determinación del valor razonable propiamente dicho de los activos, el revalúo impositivo a través del valuador independiente debe comprender la determinación de la vida útil remanente y la verificación de recuperabilidad de los valores alcanzados para evitar sobrevaluaciones no sustentables de los activos.

Las empresas cuyo cierre del ejercicio fiscal es entre junio y noviembre de 2018, todavía -y por única vez- están a tiempo de hacer un revalúo de los bienes situados, colocados o utilizados económicamente en el país.

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