• ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO – UNA LEY DEL PRIMER MUNDO

ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTO – UNA LEY DEL PRIMER MUNDO

08 agosto 2019

El sector tecnológico, que genera valor agregado y es susceptible de exportaciones, rompiendo las barreras de las distancias, le permitió a la Argentina encontrar un lugar de privilegio a partir de la capacidad de sus recursos humanos.

Desde hace 15 años el arco político ha tomado a la tecnología como una cuestión de Estado y fomenta la actividad a través incentivos fiscales.

Hoy, con la sanción de la Ley de Promoción de la Economía del Conocimiento, con aplicación a partir del año que viene y que se extiende hasta 2029, se amplían los beneficios y el alcance de la Ley de Promoción del Software,  pues se incentiva a las actividades que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información con los avances de la ciencia y tecnologías y cuyo objeto sea la creación, desarrollo e implementación o adaptación de productos y servicios, para ser incorporados a procesadores y dispositivos en rubros como ser: servicios informáticos y digitales; audiovisual; nanotecnología, nanociencia, industria aeroespacial y satelital; ingeniería para la industria nuclear, IA, robótica e IoT, manufactura aditiva, realidad aumentada y virtual y los servicios profesionales (de exportación).

Las sociedades que quieran inscribirse deberán cumplimentar una combinación de requisitos: certificación de calidad, investigación y/o capacitación; y exportación de bienes y/o servicios, conforme indica la ley.

Los incentivos son: la reducción de la tasa del Impuesto a las Ganancias del 25% al 15%; en materia de contribuciones patronales –a valores de hoy- detracción de ARS 17.500 por empleado; otorgamiento de un bono de crédito fiscal de 1,6 o 2 veces el monto anterior por cada trabajador; y estabilidad fiscal.

Esta ley admite computar la totalidad de los gravámenes análogos al Impuesto a las Ganancias pagados en el exterior. Cabe destacar que antes, las empresas, se veían forzadas a modificar la forma de desarrollar la actividad y esto actuaba -en muchos casos- en detrimento de la industria nacional.

El 15% como costo total de Impuesto a las Ganancias, pudiendo el monto a pagar en Argentina tender a cero, y del 26% a nivel del titular, hace al país muy competitivo.

Una interpretación podría ser que se resigna recaudación intentando beneficiar sólo a un grupo de individuos; pero ello es un análisis parcial. Con su sanción, se está siguiendo una tendencia internacional en materia fiscal que consiste en beneficiar a las empresas radicadas en el país, puesto que ellas se ubican en los países más económicos. Por ello, la ley funcionará como un elemento clave para la generación de nuevos puestos laborales, traducido en un aumento de la recaudación a través del estímulo al consumo.